Los primeros intentos históricos de transfusión de sangre fracasaron por la incompatibilidad de sangres entre donante y receptor. A principios del siglo XX Karl Landsteiner descubrió que las personas tenían diferente tipo de sangre y que las transfusiones no eran compatibles entre personas de distinto grupo sanguíneo. Y fue este físico austriaco quien definió los sistemas ABO (1901) y RH (1941) junto con otros colegas. A partir de entonces las transfusiones empezaron a ser satisfactorias. Landsteiner recibió en 1930 el Nobel de Medicina.
Sistema ABO
Todas las personas pertenecen a uno de estos cuatro grupos sanguíneos: A, B, AB y O, en función de la existencia de unas sustancias (proteínas-antígenos) que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos.
Sistema Rh
La mayoría de la gente (82%) posee una característica de los glóbulos rojos conocida como el factor Rh o Antígeno D: si está presente el Rh es positivo, si no está presente es Rh negativo.
