Descansa. Después de tu donación pasarás a la sala de recuperación donde puedes descansar unos minutos antes de marcharte. Normalmente diez minutos.
¿Qué tal estás? Una asistente de Adona te atiende personalmente. Te escucha, supervisa que te encuentras bien y te orienta a la hora de tomar el refrigerio.
Efectos secundarios. La donación sanguínea se tolera muy bien pero, en ocasiones, y sobre todo en la primera donación, puede experimentarse alguna reacción adversa: molestias derivadas de la punción (hematoma, punción arterial, de un nervio…); mareos o caída de la tensión arterial; náuseas, vómitos, molestias abdominales y sudoración; y en casos muy excepcionales molestias mayores que remiten con tratamiento: desmayo, convulsiones o arritmias. El personal sanitario del centro de transfusión atenderá estos problemas.
Recupera fuerzas. Tienes a tu disposición distintos alimentos para reponerte después de la extracción. Zumos, refrescos, bocadillos, tartas… Lo más importante es recuperar el líquido perdido tras la donación.

Refrescos

Infusión

Zumo de frutas